Uñas de gel

Lucir unas uñas perfectas es posible, aunque te las muerdas, las tengas frágiles o incluso hayas perdido alguna por algún motivo.

Las uñas de gel son la solución estética para lucir una manicura impecable durante más tiempo, con unos resultados muy naturales y que además cada clienta puede adaptar a sus gustos.
Son ideales para cubrir uñas frágiles, estriadas y quebradizas que no crecen con facilidad. Además, si has perdido una uña, también son ideales para sustituirla hasta que crezca aunque, eso sí, para hacerlo tiene que haberte nacido ya al menos un trocito para poder pegarla encima. También te ayudarán si te muerdes las uñas: no sólo se verán perfectas, sino que no te las comerás.

Las uñas de gel no están hechas de gel exactamente, si no de un material acrílico que se adhiere a la uña original con una gotita de pegamento. Su aplicación es muy sencilla y nada incómoda.
Una vez colocadas las uñas de gel, se pueden limar y cortar a la medida deseada para adaptarse plenamente a las preferencias de la clienta. Así mismo, se pueden esmaltar y decorar como queramos.
Una vez esmaltadas y decoradas, aplicaremos una capa superior para fijar adecuadamente y aportar brillo. Terminamos el proceso con una lámpara de luz que sella el gel.
Las uñas de gel no se estropean, durarán todo el tiempo que quieras llevarlas, generalmente hasta que tú decidas que ya ha crecido lo suficiente tu propia uña, que está debajo, y se nota mucho la diferencia entre la artificial y la natural.

Para que tus uñas de gel estén siempre perfectas se recomienda acudir a una revisión más o menos cada 3 semanas. Así, la especialista evaluará y decidirá su debes rellenar con más gel la parte que ha crecido, o simplemente pulir para igualar con la uña natural.
El proceso completo de colocar las uñas de gel dura aproximadamente una hora, y los rellenos menos de media hora. En los rellenos, nuestra esteticista reemplazará la capa superior de gel por una nueva, o pulirá según lo que necesites.

Son ideales para cubrir uñas frágiles, estriadas y quebradizas que no crecen con facilidad. Además, si has perdido una uña, también son ideales para sustituirla hasta que crezca aunque, eso sí, para hacerlo tiene que haberte nacido ya al menos un trocito para pode pegarla encima. También te ayudarán si te muerdes las uñas: no sólo se verán perfectas, sino que no te las comerás.